Un bonheur dans l'âme.

optimismo

Aún así y todo, no pierdo el ánimo. Y me doy cuenta que estoy maravillosamente motivada... Los lugares, los amigos, la luz del sol, on the rock, las opciones, las buenas decisiones, todo entra en esa bandeja de optimismo, ese optimismo generado por el entorno mismo. No desperdicio sonrisas, las tengo en exceso aunque no de sonreír por cualquier cosa. Los recuerdos, los deseos, los buenos pronósticos, las espectativas, los 17 días que faltan para cumplir 17, las sorpresas. Todo será mejor dentro de una hora, o mañana, o dentro de una semana. Tal vez siga sentada acá, mirando la pantalla, pensando en todo lo que podría estar haciendo si no estuviera acá, escapando mi vista de la pantalla para mirar a la ventana y ver los autos pasar. Y aún asi, no pierdo el ánimo. Mis abuelos, sus risas, sus cigarrillos. Las suertes: la de comer y dormir, de bañarse, de sacarse los zapatos al volver a casa, la de poder soñar despierta, la de cerrar los ojos y exhalar el cansancio. Las autopromesas, los chistes sin sentido, las anécdotas compartidas, los fines de semana, un paseo en auto, una cerveza fría. Está todo lejos, gris y embarrado, y no me molesta, no pierdo el ánimo.